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¿Te sentís cansado y sin energía? Descubrí las causas y cómo recuperarte

  • Foto del escritor: bot wolf
    bot wolf
  • 30 jul 2025
  • 3 Min. de lectura

Si te sentís cansado todo el tiempo, podría haber una razón oculta

¿Por qué te sentís agotado todo el tiempo?

Es normal sentir cansancio después de un día agitado, pero si la fatiga se vuelve crónica y afecta tu rutina, puede ser señal de que algo en tu organismo no está funcionando bien.

El cansancio persistente no siempre es solo falta de descanso. Puede estar relacionado con desbalances hormonales, déficit de nutrientes, problemas intestinales o estrés crónico.

Si te identificás con esta sensación de agotamiento constante, puede ser momento de explorar qué está pasando en tu cuerpo.

Desbalances hormonales: La energía mal regulada 

Las hormonas controlan muchas funciones vitales, incluida la producción de energía. Si hay un desajuste, es común sentirte agotado sin motivo aparente.

Algunas causas hormonales del cansancio crónico incluyen:


Hipotiroidismo, donde la tiroides no produce suficientes hormonas, generando fatiga y falta de concentración. 

Resistencia a la insulina, que puede hacer que la energía fluctúe durante el día. 

Cortisol alterado, producto del estrés crónico, que provoca agotamiento físico y mental.

 ✔ Alteraciones en tus hormonas sexuales, aunque no quede aún claro puede que aparezca el cansancio como primer síntoma de andropausia o perimenopausia.


Un médico funcional puede evaluar tus niveles hormonales para encontrar la causa real de tu falta de energía.

Déficit de nutrientes esenciales

A veces, la falta de energía es simplemente un signo de que el cuerpo no está recibiendo los nutrientes que necesita. Algunos déficits comunes que pueden generar fatiga persistente incluyen:


  • Hierro bajo, que impide el transporte adecuado de oxígeno a las células.

  • Vitamina B12 deficiente, importante para la producción de energía celular.

  • Magnesio insuficiente, que puede provocar cansancio, contracturas y dificultad para dormir.


Si tu alimentación no es variada o tenés problemas de absorción intestinal, podrías estar en riesgo de padecer estas carencias.

Problemas en la microbiota intestinal

El intestino no solo digiere los alimentos, sino que también regula la producción de energía y neurotransmisores. Si hay un desequilibrio en la microbiota intestinal, es común sentirse cansado y con poca motivación.

Algunos problemas digestivos que pueden causar fatiga incluyen:


Disbiosis intestinal, cuando las bacterias del intestino están en desequilibrio. 

Intestino permeable, que provoca inflamación y malabsorción de nutrientes. 

SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano), que altera la digestión y genera distensión abdominal, diarreas o constipación, gases y cansancio.

Estrés crónico y agotamiento mental

El ritmo de vida acelerado, la presión laboral y la falta de descanso mental pueden agotar tu sistema nervioso, provocando agotamiento emocional y físico.

Cuando el cuerpo está en constante estado de alerta, libera cortisol en exceso, lo que puede llevar a:

  • Insomnio y sueño poco reparador.

  • Falta de concentración y problemas de memoria.

  • Cansancio extremo al despertar, incluso después de dormir muchas horas.

Intolerancias alimentarias y sensibilidades ocultas

Si tu cuerpo no tolera ciertos alimentos, puede generar una inflamación silenciosa que cause fatiga. Algunas intolerancias comunes incluyen:


Sensibilidad al gluten, asociada a problemas digestivos, cansancio postprandial, migrañas, manifestaciones en piel, neblina mental, entre otros.

 ✔ Lácteos, que en algunas personas provocan inflamación y pesadez, pero en otras de manera silenciosa igual gatillan nuestra respuesta inmune. 

Alimentos ultraprocesados, que desregulan el azúcar en sangre y generan altibajos energéticos.

Falta de movimiento: El círculo vicioso del sedentarismo

Si bien es normal pensar que el cansancio requiere más descanso, en muchos casos la inactividad agrava la fatiga.

Hacer ejercicio moderado y adaptado a tu estado de salud ayuda a:

  • Activar la circulación y oxigenar el cuerpo.

  • Liberar endorfinas, mejorando el estado de ánimo y la motivación.

  • Optimizar la sensibilidad a la insulina, estabilizando los niveles de energía.

Incorporar movimiento en la rutina diaria puede hacer una gran diferencia en cómo te sentís.

El ejercicio físico es también ejercicio neurocognitivo, aumentando las conexiones interneuronales.

Recuperá tu energía con un enfoque integral

El cansancio crónico no es normal y no deberías acostumbrarte a vivir sin energía. Si sentís que tu cuerpo está agotado sin razón aparente, es fundamental buscar la causa real y corregirla.

La Medicina Integrativa y Funcional ofrece un enfoque completo para restaurar el equilibrio en tu cuerpo, abordando las causas subyacentes y ayudándote a recuperar tu bienestar.

Si sentís que el cansancio está afectando tu vida diaria, consultá con un especialista en Medicina Integrativa y Funcional para encontrar soluciones personalizadas.


 
 
 

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